Recogne y Foy, nuestra más entrañable historia

Recogne y Foy, nuestra más entrañable historia

Siguiendo nuestra ruta hasta Bastoña dimos con la historia más entrañable de nuestro viaje, bueno, me atrevería a decir que de todos los viajes que hemos hecho hasta ahora, pero primero contaremos como llegamos hasta ella, todo empezó cuando quisimos visitar las trincheras de Bastoña de la WWII.

Después de visitar La Roche en Ardenne pusimos rumbo a Bastoña, sitio al que le teníamos muchas ganas debido a su gran importancia histórica en la WWII, y más ilusión si has visto la serie Band of brothers (Hermanos de sangre), una de nuestras series favoritas y que parte de ella tiene como protagonista esta zona.

Antes de llegar hicimos una parada en un cementerio de soldados alemanes de Recogne, nos llamó la atención lo cuidado que estaba, había dos personas recogiendo hojas del suelo para que estuviera impoluto, estas personas pertenecían a la Organización Alemana para la Conservación de Cementerios de los Caídos de GuerraVolksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge (VDK) que es la que se encarga de este tipo de tareas. Si hay algo que se respira en este tipo de sitios es respeto, envidiable memoria histórica, donde no se distingue entre buenos y malos, todo está perfectamente cuidado y respetado, tanto en el bando aliado como en el contrario.

Cementerio de Recogne perfectamente cuidado

Cementerio de Recogne perfectamente cuidado

En el cementerio había una pequeña capilla que tenía un libro de firmas y material histórico. Había unos CDs que podías llevarte, y aunque se agradecía un donativo no llevábamos dinero encima pero nos lo llevamos igual ya que no creímos que a nadie le importara, queríamos tener un recuerdo, aunque cuando llegamos a casa y vimos el CD solo eran fotos con música y no merecía mucho la pena.

Pequeña capilla

Pequeña capilla

Entrada al cementerio alemán

Entrada al cementerio alemán

Después de dejar atrás el cementerio pusimos rumbo a Bastoña, Óscar me dijo que cerca en los bosques había todavía trincheras en muy buen estado de la Segunda Guerra Mundial y que estaría muy bien encontrarlas. A mi me hace mucha ilusión este tipo de cosas, poderte meter así en la historia, así que me pareció muy buena idea buscarlas.

Primero fuimos al Bois de la Paix (Bosque de la Paz), en este bosque se plantaron 40.000 árboles con motivo del 50 aniversario de la Batalla de las Ardenas, donde los árboles se han dedicado a los veteranos americanos que lucharon en Las Ardenas, a los combatientes belgas y a todas las víctimas civiles y militares del invierno de 1944 y 1945. Cada uno de los veteranos que regresó a Bastoña en 1994, escogió un árbol, el mismo que llevaría su nombre para siempre. [Información de Bélgica Turismo].

Bosque de la Paz

Bosque de la Paz

El bosque impresionaba mucho y tenía carteles explicativos en diferentes puntos.

Como nos sonaba que por aquí es donde estaban las trincheras empezamos a andar entre los árboles durante un buen rato pero no encontramos nada, solo una buena cantidad de setas de muchas especies.

No encontramos trincheras, pero setas a puñados

No encontramos trincheras, pero setas a puñados

Decidimos coger el coche y acercarnos hacia otro bosque que había cerca donde estaba un memorial a 101º division que es la que había resistido en la Batalla de las Ardenas en esos bosques, así que nos pusimos a buscar por esa zona de bosque por si estaba allí. Otro buen rato buscando y buscando trincheras, con un poco de miedo a perdernos ya que los bosques allí son superdensos y en algunas zonas se hacía completamente de noche, menos mal que Óscar tiene muy buen sentido de la orientación porque yo habría sido incapaz de volver al coche. Cuando ya se nos empezó a hacer tarde desistimos, pensamos que era buena idea ir al coche y conectar nuestros datos móviles y buscar dónde estaba exáctamente la zona de las trincheras porque debíamos estar cerca pero allí los bosques eran inmensos.

Cuando estábamos a punto de llegar al coche que habíamos aparcado al lado del memorial vimos por allí un hombre mayor que parecía de la zona y decidimos preguntarle por las trincheras, nos dijo que sí que estaban allí al lado y que nos acompañaba, le preguntamos que si hacía falta el coche y nos dijo que no, que estaban muy cerca… ¡Jolín cerca! Era más bien pequeño pero tenía un paso que yo casi no podía seguirle, se fue por delante con Óscar y yo los seguía como podía… ¡Vaya ritmo! Por el camino nos iba contando historias de que de vez en cuando venían por aquí los veteranos y que hace unos años había estado ahí en el memorial “Tonans”, y decía Óscar “uhm, no sé quién es” y el hombre “Sí, hombre, sí, ¡Tonans! Seguro que tu mujer sabe quién” y yo… “Ehhhhmmmm, ahhhhhhhh!! Tom Hanks!!!” ¡Claro! Tom Hanks es el productor junto a Spielberg de Hermanos de Sangre. Y es que él hablaba inglés justito, pero entre lo que se defendía él en inglés y nuestro chapurreo del francés nos entendíamos muy bien, y sino cuando él no te entendía en algo te contestaba “Oui oui oui oui” y arreglado 🙂

¡Un gran guía!

¡Un gran guía!

¡Gracias por traernos!

¡Gracias por traernos!

Vistas a Foy como en Band of Brothers

Vistas a Foy como en Band of Brothers

Al rato llegamos a las trincheras, la verdad es que habíamos pasado muy cerca con el coche pero no se veían desde la carretera. Nos contó que la vista desde ahí hacia el pueblo de Foy es la que aparece en la serie y es verdad, nos hizo mucha ilusión estar allí. Nos hicimos unas fotos en las trincheras, nos contó algunas historias como que uno de los veteranos había estado hace unos años allí y que le había dicho que ahí es donde perdió una de sus piernas (si has visto Band of Brothers ya sabrás a quién se refiere). Después volvimos hacia el coche con él contándonos historias, sobre la gente que viene, que algunos viven aquí y un poco sobre él, se llamaba François, tenía 60 años y estaba jubilado (creo recordar).

Trincheras de Bastoña

¡Por fin trincheras!

Nos contó que él tenía un montón de fotos y documentación de los veteranos y que si queríamos nos las enviaría a nuestra casa, nos quedamos sorprendidos de lo amable que era y hubo un momento en el que nos quedamos solos Óscar y yo que incluso dudamos si esto lo había hecho a cambio de que le diéramos una propina, al final optamos por no hacerlo porque si él lo hacía simplemente porque le apetecía guiarnos y estar con nosotros quizá se hubiera sentido molesto si le dábamos algo.

Óscar y François en el memorial de la 101º

Óscar y François en el memorial de la 101º

Tom Hanks había colaborado en este memorial

Tom Hanks había colaborado en este memorial

Cuando llegamos al coche y nos íbamos a despedir nos pidió un papel y un boli para que escribiéramos nuestra dirección para poder enviarnos cosas y se la dimos. Nos preguntó que hasta cuando estaríamos por aquí y le dijimos que hasta el día siguiente y dónde nos hospedábamos, cuando le dijimos el nombre del hotel se sorprendió y nos dijo que él vivía justo al lado, que si queríamos que esa tarde le hiciéramos una visita y que allí nos enseñaría todo el material que tenía, nos pareció una propuesta un poco rara porque aquí en España eso de invitar a desconocidos a tu casa no suele ser muy habitual, y le dijimos que intentaríamos ir sobre las 19:00 de la tarde si le iba bien, nos despedimos de él y nos montamos en el coche, yo creí haberlo entendido perfectamente pero aun así nada más montar en el coche le pregunté a Óscar… “Nos acaba de invitar a su casa esta tarde, ¿verdad?” y me contestó que sí sí, igual de sorprendido que yo. Luego contaré qué hicimos al final…

Era la hora de comer y fuimos a un sitio que habíamos visto recomendado en Tripadvisor la noche de antes, se llamaba Vagón Leo y simulaba un antiguo tren. Comimos estupendamente productos de temporada (caza) y de la zona y me atrevería a decir que lo acompañaban las mejores patatas fritas que hemos probado.

Queso con crema a la cerveza

Queso con crema a la cerveza

Guiso de jabalí en cocotte ¡Delicioso!

Guiso de jabalí en cocotte ¡Delicioso!

«Vol au vent» de pollo con espuma de mostaza

«Vol au vent» de pollo con espuma de mostaza

Carpaccio de piña con helado... Mmmmm

Carpaccio de piña con helado… Mmmmm

Después de comer fuimos al museo Bastogne Ardennes 44, no muy destacable salvo por algunos dioramas.

¡Me toca!

¡Me toca!

¡Apunta y dispara!

¡Apunta y dispara!

Trincheras en el museo

Trincheras en el museo

Dioramas que simulaban la batalla de Bastoña

Dioramas que simulaban la batalla de Bastoña

Al salir del museo nos fuimos a descansar al hotel, nos hospedamos en Le Merceny Hotel, al principio por fuera no nos dio demasiada buena impresión ya que estaba justo encima de una gasolinera, pero cuando subimos a la habitación nos gustó mucho porque estaba muy nueva, limpia y grande, además nos resultó muy económica.

En la habitación empezamos a pensar si ir o no a casa de François, nos resultaba muy extraña la invitación y empezamos a pensar un poco en broma a ver si nos va a secuestrar que nadie sabe que estamos aquí… o incluso que él hizo la invitación por quedar bien con nosotros pensando que no iríamos, al final pensamos que si no íbamos seguramente nos acabaríamos arrepintiendo y nos daba pena pensar que después de lo bien que se había portado con nosotros nos estuviera esperando y al final no fuéramos, así que hicimos un pacto de no beber nada que nos ofreciera (pacto que por supuesto rompimos) y salimos del hotel a eso de las 19:00. Cuál fue nuestra sorpresa que al bajar del hotel y andar un poco hacia la dirección que nos había dado nos lo encontramos de camino viniendo a buscarnos por si acaso nos habíamos perdido por el camino. Nos llevó hasta su casa que, sí, realmente estaba a dos minutos del hotel. Vivía solo y tenía lo justo en casa, llamaba la atención que tenía todo su salón lleno de fotos de los veteranos dedicadas o suyas con ellos y un montón de cosas relacionadas con la Batalla de las Ardenas ¡qué pasada todo el material que tenía!

Había comprado para nuestra visita una caja de galletas, preparado café para mí y comprado un cartón de vino para él y para Óscar ¡cómo no íbamos a romper el pacto! No parecía una persona de muchos recursos pero tuvo el gran detalle de prepararnos una pequeña merienda. Empezó a enseñarnos fotos de sus amigos, su familia y nos contaba que vivían fuera, con lo que nos dió la impresión de que por ello le gustaba más nuestra compañía.

Fué un perfecto anfitrión, nos enseñó todas las fotos que tenía de los veteranos, nos regaló muchas de ellas (las que tenía dos veces, las que solo tenía una vez decía “ehhh, esta ya te mandaré una copia”, jaja), no paraba de insistirnos en que tomáramos lo que había comprado hasta que ya no podíamos más, también nos regaló 3 pines, 2 de la 101º de los paracaidistas para Óscar y para mí uno de Elvis 😀

Después nos puso unos vídeos caseros de uno de los eventos que se hizo en Bastoña en el 50 aniversario y era increíble la cara de entusiasmo con la que los veía. Una vez que vimos un trozo de uno de los vídeos (la verdad es que para nosotros no tenía mucho interés ya que nombraban durante mucho rato a los veteranos que estaban allí y algunos de ellos daban sus discursos) y como ya se iba haciendo tarde le dijimos que nos teníamos que marchar, no le pareció mal en ningún caso y tras hacernos unas fotos con él para tener este gran recuerdo nos despedimos dándole las gracias por haber sido tan buen anfitrión.

Óscar con nuestro buen amigo

Óscar con nuestro buen amigo

Detrás puede verse parte de las fotos que tenía

Detrás puede verse parte de las fotos que tenía

Una vez pusimos un pie en la calle, Óscar y yo nos miramos y no podíamos dejar de reir, había sido una gran tarde, como os digo una de las mejores y más entrañables historias que nos han pasado en nuestros y viajes y sí, si no hubieramos ido nos habríamos arrepentido.

Nos pena mucho que perdimos la dirección de François, nos hubiera gustado enviarle las fotos que nos hicimos con él y mantener un poco el contacto, pero bueno, internet es muy grande así que quien sabe, quizá un día encuentre nuestro blog y podamos ponernos en contacto… No sabemos si se acordará de nosotros, pero nosotros nos acordamos mucho de él.

INFORMACIÓN DE INTERÉS

MAPA

Carretera

Por la zona que estuvimos lo mejor era ir por carreteras secundarias entre los bosques, casi no había tráfico y los paisajes eran muy bonitos.

Visitas

Trincheras de Bastoña

Aquí podéis ver dónde encontrar las trincheras, el Memorial de la 101 y el Bois de la Paix: Mapa Trincheras de Bastoña

Bastogne Ardennes 44

Parking: gratuito.

Apertura:

Enero, febrero y marzo, el museo está cerrado.

Horario 13:30-18:00 entre semana del 1 de abril al 31 de diciembre, excepto los lunes y los martes.
Abierto de 10:00 a 18:00 todos los fines de semana, días festivos y vacaciones escolares.
Julio y agosto abierto todos los días de 10:00 a 18:00.
Última admisión 17h.

Las vacaciones anuales del Jueves, 12. Noviembre al Martes, 08 de diciembre incluido.

Tarifas:

Adulto : 8 €
Niño ( 6-12 años) : 4€

Más información: Musée Bastogne Ardennes 44

¿Dónde comer y dormir en Bastoña?

LE MERCENY MOTEL

Habitación (Foto Booking)

Baño (Foto Booking)

Dirección:

Parking: gratuito

Desayuno incluido: No

Wifi: gratuito

Más info: Le Merceny

Restaurante Wagon Léo

Dirección: Rue du Vivier 4-8

Precio medio: 30-40€ por persona.

Más info: Wagon Léo

En la propia gasolinera del hotel podías encontrar comida semipreparada para subir a la habitación, esta fue nuestra gran cena de la noche:

¡Ensalada y noodles para cenar!

¡Ensalada y noodles para cenar!

Noelia

Noelia

Desde hace unos meses mamá a tiempo completo :) Apasionada por mi familia y por recorrer el mundo junto a ellos, siempre estamos preparando el siguiente viaje... ¿Nos acompañas?

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