Excursión de día al Pirineo aragonés

Excursión de día al Pirineo aragonés

Aprovechando un día de primavera decidimos hacer una escapada a ese Pirineo que tanto nos gusta, huyendo del cierzo maño y con la excusa de ver qué tal se lleva Leo con un número considerable de horas de viaje en coche en un día pusimos rumbo a las montañas.

Nuestro plan del día era principalmente comer en el bonito valle de Ossau francés, habiendo hecho antes por la mañana alguna parada de subida en Biescas, Sallent o Formigal, para dar un paseo, almorzar algo y comprar pan para la comida.

Como el viaje de subida había ido muy bien, Leo estuvo jugando y viendo Baby Einstein sin protestar apenas apuramos hasta Sallent de Gállego. Aparcamos en el centro del pueblo y la temperatura era bastante buena, hacía fresquillo de mañana pero se podía estar muy bien.

Almorzamos en el Casino de Sallent que está en el ayuntamiento, compramos un pan muy rico y nos fuimos a dar un paseo por el pueblo.

En Sallent dando un paseo

En Sallent dando un paseo

A Leo se le pone cara de enfado cuando le entra sueño

A Leo se le pone cara de enfado cuando le entra sueño

Como en el paseo a Leo le empezaba a entrar sueño decidimos poner rumbo al valle de Ossau porque si se dormía y lo despertaba para montar en el coche un rato más tarde estaríamos de morretes toda la mañana, así que pusimos el turbo camino al coche e intantamos distraerlo para que no se durmiera.

Una vez en el coche fuimos hacia el valle pasando por Formigal donde apenas quedaba nieve cerca de la carretera, cruzamos el Portalet y ya en la parte francesa había bastante nieve, justo donde pensábamos parar a pasar el resto de la mañana y comer estaba todavía bastante nevado y los animales que suelen pastar en el buen tiempo todavía no estaban, así que decidimos bajar más abajo del valle donde estaba más practicable. En este lado de la frontera hacía bastante más frío, había una brisa bastante heladora, nos pusimos los abrigos y dimos un paseo por allí.

Preciosas vistas de las cumbres nevadas

Preciosas vistas de las cumbres nevadas

De paseo por el valle, no estoy segura de quien lleva a quien

De paseo por el valle, no estoy segura de quien lleva a quien

Pasear con Leo sin prisa, parándonos con cada flor y cada palo, y decidir hacer un tramo a gatas.

Todo eran tesoros

Todo eran tesoros

Nos encanta el valle de Ossau

Nos encanta el valle de Ossau

Como hacía frío buscamos un sitio protegido del viento en el que Leo pudiera jugar un rato con esos tesoros naturales que tanto le gustan.

Leo en busca de tesoros

Leo en busca de tesoros

No hay nada más divertido que chocar piedras

No hay nada más divertido que chocar piedras

¡Qué bien se está aquí!

¡Qué bien se está aquí!

No pienso soltar mis piedras

No pienso soltar mis piedras

Se acercaba la hora de comer pero este no era un buen sitio, en el rincón resguardado que estábamos se estaba bien pero no era lo suficientemente grande como para comer ahí y en el resto de la zona hacía frío, así que decidimos volver al Pirineo aragonés. En el otro lado de la frontera también se había movido un poco de aire y necesitábamos un sitio resguardado donde plantar nuestra mesa de camping, quizá un parque o similar en uno de los pueblos cercanos.

Pasamos por Sallent o Panticosa pero no nos cuadraba ninguno, a Óscar le sonaba que al lado de Panticosa había una zona de urbanizaciones con un parque, pasamos por allí y podría cuadrarnos, aun así, como Leo ya había decidido echar su siesta de después de comer antes de comer, para hacer un poco más de tiempo sin despertarlo, decidimos subir a baños de Panticosa a ver si nos convencía algún rincón, pero al subir comprobamos que hacía más aire y frío que abajo, así que fuimos de nuevo al parque de las urbanizaciones de Panticosa y nos plantamos detrás de una pista de pádel, no estábamos seguros de poder ponernos ahí pero bueno, en esta época del año no había nadie en la zona, estábamos a resguardo y teníamos unas preciosas vistas del pantano y las cumbres nevadas, lástima que no hicimos aquí fotos porque nuestra pinta de domingueros con la mesa de camping detrás de la pista de pádel era graciosa.

Nos comimos nuestra tortilla de patata y queso con el rico pan de Sallent y cargamos pilas. Jugamos un rato en los columpios que había al lado, aunque Leo se dedicó a coger todas las flores de alrededor.

Después ya de bajada paramos a dar un paseo con la mochila portabebés por el pueblo de Sandiniés en el que no habíamos estado, pueblo pequeño pero muy bonito, intentamos hacer una pequeña ruta que marcaba al principio del pueblo a la Punta de las eras, a la que se supone que se llegaba en 5 minutos pero no sabemos si nos perdimos o qué pasó que no la encontramos, bueno, para otro día que ya empezamos a estar un poco cansados los 3. Dimos otro paseo por el pueblo y ya nos fuimos al coche para ir bajando hacia casa.

De paseo por Sandiniés

De paseo por Sandiniés

En el camino de vuelta entramos en Monrepós a por unas ricas Tomasinas pero ya no quedaban… ¡nuestro gozo en un pozo! Bueno, será para el siguiente viaje.

Así terminó nuestra escapada del día, un día muy bonito en nuestro querido Pirineo en el que disfrutamos mucho los 3, sobretodo nuestro pequeño aventurero buscatesoros.

Noelia

Noelia

Desde hace unos meses mamá a tiempo completo :) Apasionada por mi familia y por recorrer el mundo junto a ellos, siempre estamos preparando el siguiente viaje... ¿Nos acompañas?

Valencia

Barcelona

Madrid

Lanzarote

Sierra de Alcubierre

LEAVE A COMMENT