Dinant, la mejor postal de Europa

Dinant, la mejor postal de Europa

¡Seguimos nuestra ruta cervecera! Otra de las cervezas más típicas y exportadas de Bélgica es la cerveza Leffe, seguro que si te gusta la cerveza la has probado y conclusión… ¡buenísima! Al investigar el origen de esta cerveza vimos que estaba en una ciudad preciosa : Dinant, que quedaba por la zona que íbamos a visitar, miramos información sobre qué ver en Dinant y viendo todo lo que ofrecía decidimos pasar allí dos días.

Nos quedamos muy impresionados al llegar… ¡Vaya ciudad preciosa! Las fotos que habíamos visto no le hacían justicia (y las que pongo yo nuestras ni os cuento…). Era una postal preciosa, el río, la Colegiata rodeada de casas de colores blancos y rojos típica arquitectura belga, un gran peñasco detrás presidido en la parte más alta por la Ciudadela, hemos visitado a día de hoy muchos pueblos bonitos de Europa, pero ninguno hemos encontrado con una postal tan bonita como Dinant y eso que no tuvimos suerte ya que además de estar los días muy grises había muchas obras en la ciudad, cosa por la que no tenemos fotos que hagan justicia a lo bonito que es realmente.

Preciosa postal

Preciosa postal

Nuestra idea era llegar un poco antes de la hora de comer para poder ver la Maison Leffe, un recorrido por la historia de esta cerveza que nos llamaba más que la visita al Espacio Chimay que nos saltamos en la anterior etapa del viaje. Cuál fue la sorpresa cuando nos encontramos que justo ese día estaba cerrada, gran fallo que rara vez nos ocurre porque siempre miramos los días que vamos a cada sitio para comprobar que todo está abierto, pero en esta ocasión se nos escapó. Como realmente era casi hora de comer, porque allí es válido lo de comer a las 12, decidimos comer allí mismo, la zona de la visita cervecera estaba cerrada pero el resto era un complejo hotelero con habitaciones y un restaurante del que habíamos leído muy buenas críticas. Como eran más de las 12 y el hambre empezaba a invadirnos decidimos comer allí, el restaurante se llamaba Le Couvent de Bethléem y el recinto completo La Merveilleuse.

El sitio era muy bonito, un antiguo convento transformado a día de hoy en hospedería y en Maison Leffe, conservando su antigua arquitectura y elementos como las vidrieres que la hacían un sitio perfecto. Cuando llegamos no había nadie comiendo, solo un par de personas que parecía estaban preparando algún tipo de evento en el restaurante. Preguntamos si podíamos comer y muy amablemente nos dijeron que por supuesto, solo tenían un menú degustación de comida de la zona, no era barato pero la calidad fue muy buena.

Probamos por primera vez la tartiflette típica belga

Probamos por primera vez la tartiflette típica belga

¡Ohhhh! ¡Sorpresaaaa!

¡Ohhhh! ¡Sorpresaaaa!

¡Cómo resistirse!

¡Cómo resistirse!

Allí pudimos probar la tartiflette, un gratinado de patata, bacon, cebolla y queso de la zona que estaba buenísimo y que comimos en más ocasiones en el viaje, también pudimos degustar un riquísimo guiso de caza (llegamos en plena época de caza…) muy bien presentado con una manzana que hacía las veces de recipiente para una confitura de frutas del bosque y una especie de browny de chocolate de postre acompañado de helado, todo ello regado con una buenísima cerveza Leffe recién tirada. La atención por parte del camarero fue muy buena y quedamos muy contentos con la experiencia… ¿qué es eso de que fuera de España se come mal?

Cerveceros... ¿reconocéis esta imagen?

Cerveceros… ¿reconocéis esta imagen?

Después de semejante festín decidimos acercarnos a la Abadía de Nuestra Señora de Leffe, que estaba al otro lado del río, con la esperanza de poder visitarla, pero, como pasaba con la de Chimay, los monjes solían ser reacios a recibir visitas y así fue, un 7 de noviembre que al llegar a la puerta de la abadía nos encontramos con un cartel que ponía que ya no recibían visitas en lo que quedaba de año… ¡Pues vaya! ¡Sí que son suyos estos monjes! Así que nada, hicimos un par de fotos fuera junto a la torre de la abadía que es la que aparece en las botellas de cerveza Leffe y decidimos ir a visitar la Ciudadela de Dinant.

Ohhhhh, no nos dejan entrar estos monjes...

Ohhhhh, no nos dejan entrar estos monjes…

Acceso a la abadía de Leffe

Acceso a la abadía de Leffe

Cuando llegamos al acceso de la Ciudadela estaba lloviendo a mares, el acceso desde el pueblo es mediante un funicular que sale desde detrás de la Colegiata, también se puede subir en coche por detrás pero lo queríamos hacer desde aquí. Como llovía tanto le preguntamos a la chica que vendía los billetes si había problema en visitar la Ciudadela con la que estaba cayendo… La chica no hablaba inglés y no conseguíamos hacerle entender lo que tratábamos de preguntarle, debía pensar “¿cómo me pueden preguntar si se puede subir si está lloviendo si aquí llueve día sí y día también?”,  “pues…chica es que somos de secano, qué le vamos a hacer…”, así que al final nos vendió los billetes dando por imposible la conversación y allá que subimos.

Bonita hasta en días grises

Bonita hasta en días grises

Vista desde la Ciudadela

Vista desde la Ciudadela

El otoño dentro del fuerte

El otoño dentro del fuerte

Interior de la Ciudadela

Interior de la Ciudadela

Bunker hundido... ¡Qué mareo!

Bunker hundido… ¡Qué mareo!

Lo bueno es que prácticamente toda la visita a la Ciudadela es interior, salvo alguna estancia del principio y un mirador que hay en la parte más alta, así que no había problema. Estaba bastante bien conservada, había armas antiguas, incluso de la WWII ya que el lugar se utilizó para algunos fines en esa época e incluso la simulación de un búnker hundido… ¡Cómo me marean a mi estas cosas! Las vistas de la ciudad eran muy bonitas desde esa altura, lástima que el día estuviera tan gris, pero también tenía su encanto. Cuando salimos ya había parado de llover un poco y dimos una vuelta por los alrededores donde había algunas armas más fuera del edificio. Después bajamos con el funicular nuevamente y como la Colegiata estaba abierta entramos a verla.

Interior de la colegiata de Dinant

Interior de la colegiata de Dinant

Esa noche dormíamos en el hotel Ibis de Dinant, ahí íbamos a lo seguro, la comodidad de la cadena de hoteles Ibis, económicos, con los servicios justos pero siempre limpios y cómodos, estuvimos bastante bien allí, lo peor es que estaba un poco retirado del centro y con estos días tan lluviosos daba pereza ir andando. Al rato de llegar al hotel comenzó a llover muy fuerte nuevamente y decidimos coger algo rápido cerca del hotel y comerlo en la habitación. En Bélgica son bastante típicas como comida rápida las “friterías”, que como su nombre indica es un te frío todo lo que quieras, así que decidimos comer un poco guarrete esa noche y acercarnos a probar la fritería que además estaba bastante cerca del hotel, ya habíamos comido como señores a medio día así que tocaba ahorrar en la cena por la noche. Cuando llegamos a la fritería un mostrador lleno de un montón de cosas diferentes para elegir, casi todas ellas rebozadas, así que elegimos un par de cosas diferentes para cada uno y una buena ración de patatas fritas, al llegar al hotel nos comimos casi todo porque teníamos hambre, pero la experiencia… pffff! todos los fritos sabían exáctamente igual y era todo muy pesado, así que no se si algún día volveremos a repetir… quizá fue mala suerte y no elegimos el mejor sitio.

Cena sana de friterie

Cena sana de friterie

A la mañana siguiente fuimos a desayunar un gofre (¡ya teníamos ganas!) a una de las cafeterías que hay por la parte de la Colegiata, ¡qué buenos estos gofres belgas! Después, aprovechando que no llovía, visitamos la zona del centro y cruzamos el puente. Todo está decorado con saxofones, ya que el inventor del saxofón nació en Dinant, todo el puente estaba decorado con saxofones decorados cada uno con ilustraciones de países diferentes muy originales. También la zona centro tenía varias esculturas en recuerdo a Adolphe Sax.

¡Por fin un gofre!

¡Por fin un gofre!

¡Pilas cargadas!

¡Pilas cargadas!

Aquí, con mi amigo Adolphe Sax

Aquí, con mi amigo Adolphe Sax

Dinant, ciudad de música, qué ver en Dinant

Dinant, ciudad de música

Qué ver en Dinant

Colegiata de Dinant

También teníamos pensado visitar una famosa gruta que hay cerca del pueblo, pero lo queríamos haber hecho el primer día y con el mal tiempo nos echamos atrás, así que para hoy aun nos quedaba Maison Leffe y preferimos esa visita a la de las grutas porque seguía haciendo bastante mal tiempo. Pero si tenéis ocasión de ir en buen tiempo a la zona si podéis visitar las grutas que deben ser bastante bonitas: Bélgica Turismo

Entrada a Maison Leffe

Entrada a Maison Leffe

La experiencia en Maison Leffe fue buenísima, se veía que era todo muy nuevo y estaba muy bien cuidado. Al principio de la visita te daban una tarjeta con un código QR que deberías ir poniendo en cada zona que visitabas, en la mayoría de las ocasiones aparecía en pantalla un simpático monje que te explicaba todo perfectamente. También había zonas donde poder tocar los ingredientes de la cerveza, donde olerlos, simulaciones de varias estancias, vitrinas con cosas antiguas y nuevas de cerveza Leffe y un montón de detalles más.

Ahí, presidiendo

Ahí, presidiendo

El señor monje que nos explicaba todo divinamente

El señor monje que nos explicaba todo divinamente

Toca, huele... ¡Muy bien montado!

Toca, huele… ¡Muy bien montado!

Bueno, yo me llevo estos barriles a casa...

Bueno, yo me llevo estos barriles a casa…

A ver qué nos enseñan aquí...

A ver qué nos enseñan aquí…

Botellas de Leffe de todos los tiempos

Botellas de Leffe de todos los tiempos

Después pasamos a una especie de salón donde se degustaban las cervezas, tenías dos opciones, o una copa grande del tipo de cerveza que quisieras o tres pequeñas diferentes, preferimos la segunda opción y muy ricas, la que más nos gustó que todavía no habíamos probado fue la Leffe Royale ¡muy recomendable si te gusta este tipo de cerveza! A la salida nos regalaron una copa a cada uno donde además está grabado el recuerdo de “Maison Leffe” y nos compramos también un pack de la versión pequeña de la copa Leffe. Le preguntamos a la chica si tenían también chapas para la pared pero no tenían, así que nos regaló unos salvamanteles de papel de Leffe, que oye, en la bodega cuando vienen invitados a cervecear quedan de lujo. En general quedamos muy contentos con la visita, así que la recomendamos incluso si no eres muy cervecero porque el sitio es muy bonito.

¡Beso cervecero!

¡Beso cervecero!

Un descansitoooo...

Un descansitoooo…

Todas las variedades en un entorno inmejorable

Todas las variedades en un entorno inmejorable

¡Muy simpático! Seh...

¡Muy simpático! Seh…

¡Ahora si que viene lo bueno! ¡A catar!

¡Ahora si que viene lo bueno! ¡A catar!

Difícil elegir, yo casi que me quedo con las tres...

Difícil elegir, yo casi que me quedo con las tres…

Comimos muy bien en Café Leffe, que se encuentra al lado de la Colegiata, con muy buenas vistas, más económico y donde comimos un cuscús muy rico.

Después de comer nos despedimos con mucha pena de esta ciudad tan bonita, prometiendo volver (de hecho volvimos por segunda vez el año pasado) y pusimos rumbo al siguiente destino: Durbuy, ¡la ciudad más pequeña del mundo nos espera!

¡Esperamos que te haya servido de ayuda nuestros consejos sobre qué ver en Dinant!

MAPA

Información de interés

Carretera

Fuimos por autovía y carreteras secundarias, todas en muy buen estado y gratuitas.

Por la zona que estuvimos lo mejor era ir por carreteras secundarias entre los bosques, casi no había tráfico y los paisajes eran muy bonitos.

Visitas ¿Qué ver en Dinant?

Maison Leffe

Entrada: 7€ (Incluye degustación de cerveza y una copa Leffe)

Parking: gratuito.

Horario:

Temporada baja (desde el 1 de octubre hasta la semana antes de las vacaciones de Semana Santa):
Viernes, Sábado y Domingo de 11:00 a 18:00.
Abierto durante las fiestas de carnaval y las fiestas de Halloween (semana del 01 de noviembre) de martes a domingo de 11:00 a 18:00.

Temporada alta (de las vacaciones de Semana Santa hasta finales de septiembre)
De martes a domingo de 11:00 a 18:00.

Dirección: 23, Charreau des Capucins 5500 Dinant

Más información: Maison Leffe

Ciudadela de Dinant

Entrada:
Adultos : 8.00 €
Niños (de 4 a 12 años) : 6.00 €

Parking: gratuito.

Acceso: Es posible acceder con un funicular en temporada alta que sale desde detrás de la iglesia de Dinant, en temporada baja solo se puede acceder desde la entrada superior de la ciudadela a la que se accede o mediante las escaleras que salen desde al lado del funicular o accediendo arriba por la carretera de detrás del pueblo con coche (o andando si queréis claro…).

Horario:

Temporada baja:

De octubre a mitad de noviembre de 10:00 a 17:30 Funicular abierto todos los días.
De mitad de noviembre a marzo de 10:00 a 16:30 (cerrado los martes) Funicular abierto fines de semana y festivos infantiles.
Enero: solo abierto fines de semana y festivos infantiles de 10:00 a 16:30. Funicular abierto fines de semana y festivos infantiles.

Temporada alta (abril a septiembre):

De 10:00 a 18:00 Funicular abierto todos los días.Dirección:  Place Reine Astrid 3-5, B-5500 DINANT

Más información: Ciudadela de Dinant

¿Dónde comer y dormir en Dinant?

Ibis Dinant

Dirección: Rempart d’albeau 16 5500 Dinant

Parking: gratuito

Desayuno incluido: No

Wifi: gratuito

Más info: Accor Hoteles

Le Couvent de Bethléem

Dirección: 23, Charreau des Capucins 5500 Dinant (Maison Leffe)

Precio medio: 30-40€ por persona.

Más info: La Merveilleuse

Café Leffe

Dirección: Grand-Place 16, Chimay 6460, Bélgica

Precio medio: 20-30€ por persona.

Más info: Leffe

Noelia

Noelia

Desde hace unos meses mamá a tiempo completo :) Apasionada por mi familia y por recorrer el mundo junto a ellos, siempre estamos preparando el siguiente viaje... ¿Nos acompañas?

3 Comments

  • Oficina de Turismo de Bélgica: Valonia y Bruselas

    “Bonita hasta en días grises”, cómo nos gusta este pie de foto de las vistas de Dinant. Nos sentimos privilegiados de haber recibido a unos viajeros como vosotros. Muchas gracias por visitarnos y por relatar vuestra experiencia con tanto detalle, tanto cariño, tantas fotografías y buenos consejos. ¡Enhorabuena por vuestro blog!

    30 noviembre, 2015 at 11:58 am
    • Noelia
      Noelia

      Gracias a vosotros por vuestras palabras y por seguirnos. Un placer hablar así de Bélgica, ya hemos estado 3 veces y nos encanta, este año ha sido el primero que no hemos podido ir y lo hemos echado mucho de menos… ¡tenemos muchísimas ganas de volver! Siempre nos han tratado muy bien allí y tenemos maravillosos recuerdos.
      ¡No nos cansaremos de recomendarlo!

      30 noviembre, 2015 at 12:51 pm
      • Oficina de Turismo de Bélgica: Valonia y Bruselas

        Vuestras palabras y fotografías son la mejor recomendación para nosotros, estamos seguros de que los viajeros que os lean estarán deseando venir a visitarnos, como estamos nosotros deseando volver a recibiros, ¡gracias de nuevo y hasta la próxima, seguimos viéndonos en vuestro blog!

        30 noviembre, 2015 at 1:07 pm

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